Y LA HISTORIA COMIENZA ASI. UNA TARDE CUALQUIERA EN LA CONSULTA TERAPÉUTICA DEL SEÑOR JARQUER
Sin dudarlo, era una de las preguntas
más frecuentes en mi consulta. No importaba si era hombre o mujer
.En la etapa de pubertad o en la total madurez. La incógnita era
siempre la misma; ¿como saber si estoy enamorado?.
Escucha,ñiña.Pon atención a lo que voy a contar:
Se dice que Damián era un muchacho
apuesto. Tal vez porque su belleza desaliñada y bohemia lo hacían
diferente al resto. Cuando sus penetrantes ojos negros se clavaban en
alguna fémina, ésta caía rendida a sus pies. Y de no ser así, se
las oía suspirar incluso a kilómetros del poblado. Y el era muy
consciente de ello. Pero, pese a su facilidad para conquistar ,Damián
no era precisamente un hombre feliz. Porque siempre se hacía a si
mismo la misma pregunta,¿ como sabré cuando estoy enamorado?.
Su mejor amigo, el bonachón de
Fernando, una tarde más entre sorbos de intenso te de la sinceridad
le hizo la siguiente reflexión:
Estimado Damián..hace años y años
que te conozco. Tantos que no me alcanza la memoria a recordarlos. Y
siempre me has parecido un hombre fascinante. Diria incluso,y me
sonroja admitirlo,que en ocasiones he querido ser como tú. Siempre
tan varonil y tan hermoso. Con ese halo irresistible que captura a
cuanta mujer ande suelta. Los demás pretendientes del poblado,sin
embargo, no poseemos esa suerte. Hay que trabajar cada conquista.
Hay que buscar una mujer que reúna todas aquellas cualidades
que,según cada uno de nosotros,creamos que son imprescindibles para
estar a nuestro lado el resto de nuestra vida. Y esa no es una tarea
sencilla....
Lo miró con ojos interrogantes
mientras bebía un sorbo del tibio brebaje.¿Lo entiendes?Hay que
buscar a nuestra mitad entre un millón de mitades,y cuando creamos
que la hemos encontrado,( que ya te he comentado la tarea tan
imposible resulta),!hay que esperar a que nosotros también seamos su
otra mitad...!
Ahora Damián había cambiado sus ojos
pensativos por unos ojos de auténtico pavor.
Eso que me relatas,querido amigo,es
algo,en mi juicio,surrealista. Haber si he logrado entenderte. Hay
que buscar una mujer cuyas virtudes sean justamente
aquellas capacidades de los qué carecemos cada uno
de nosotros. Es decir,que seamos dos seres que se complementen y se
necesiten para ser una única persona a la vez.
!Exacto,amigo¡ no es más que eso. Hay
que buscar una persona que tenga todo lo que a nosotros nos falte y
nosotros tengamos todo aquello que de lo que carezca. Para crear
juntos un ser inseparable. Indivisible. Que cada día se necesiten
para vivir. Que se sostengan en la adversidad y se gratifiquen en las
victorias. Que sanen las heridas consiguiendo que duelan menos .Que
creen juntos caminos opuestos con objetivos firmes y comunes.
El muchacho sujetaba la taza y le
temblaban las manos...
Pero Fernando,esa persona existe?
El hombre se hecho a
reír..Muchacho,tierno jovencito. Mira mi barba,que larga y
blanquecina está. Mira mis ojos,son los ojos de la sabiduría
envejecida. Mira mi bastón. Es igual de frágil que yo. Me
ves,verdad? Pues yo no la he encontrado todavía...pero la seguiré
buscando hasta el fin de mis días. No importa cuan viejo esté. No
importa si casi me fatigo al hablar. Cuando la vea, y solo en ese
instante,sabré que estoy enamorado. Sabré que es ella. Durante
estos eternos años,he vivido rodeado de mi mismo. Cuidando de mi
persona. Siendo feliz por disfrutarme . Sintiendo orgullo de mi ser
al vencer cada capitulo de mi larga vida. Hay que amar cuando se es
amado,y se es amado cuando uno se convierte en el complemento de
otro para vivir .Desde la libertad de cada uno y desde el
exclusivo mundo que ocupamos cada uno de nosotros. El verdadero
amor es la entrega a uno mismo..Solo cuando consigas amarte lo
suficiente para ser amado por otro, encontrarás tu verdadero amor.
El muchacho se había acabado el té.
Se puso en pie y salió de la tetería .Las palabras del anciano le
habían hecho reflexionar. Y mientras caminaba ,de regreso a casa ,se
sentía observado por ojos femeninos .Pero esta vez,se decía a si
mismo:
- No son más que tus miedos y tus inseguridades..recuerda Damián las palabras del viejo: "Amarse a uno mismo para después ser amado por los demás".
Se repitió de camino a casa sin mirar
a otro lado que no fuese a las entrañas de su desnudo corazón.
La ñiña no dijo nada.Solo me miró. Con sus enormes y preciosos ojos avellana...
Cuando acabo con este breve relato,casi
siempre me encuentro la misma mirada sumida en el vacio silencio. Por unos instantes ,cada uno en su intimidad , viaja a su interior. Y tengo la certeza de que siempre, aunque sea algo ,aprenden del relato. Quizá el primer paso para encontrar el verdadero
amor es la necesidad de encontrarnos y conocernos a nosotros mismos.
Saber quienes somos en realidad,con el corazón desnudo y sin querer
ocupar otra personalidad que no sea la nuestra,nos permitirá ser
más exigentes con nuestras futuras parejas. Nos proporcionará personalidades afines y complementarias a la nuestra. Sin olvidarnos
nunca de quienes somos.De nuestra verdadera identidad .Es una tarea larga a la que hay que
dedicarle un maravilloso y gratificante tiempo. Pero en esencia que
sería de cada una de nuestras vidas si no estuviésemos enamorados
en cuerpo y alma de ese ser tan maravilloso que llevamos dentro.
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