jueves, 21 de agosto de 2014

19 Despierta la bestia

Cuando la moto se detuvo,lentamente,en el portal del hotel, supe que jamás volvería a saber nada  más de este joven apasionado.Bajé de la moto y me dispuse a darle las grácias,sin apenas alzar la vista del suelo  La vergüenza,me devoraba por dentro.Me devolvió el cumplido con una tentadora sonrisa y desapareció.No dejo de recordar cada uno de los  maravillosos instantes de esta mágica noche.Subo a la habitación, y me dejo caer redonda en la cama.Me sigue seduciendo solo la idea de estar  escondidos,tentando nuestros deseos.Parecía volverse loco surcando cada centímetro de mi piel .Acariciándome apetitosamente.Pude sentir como su deseo más salvaje despertaba mi más infiel corazón.Quise decir que no, cuando mi cuerpo gritaba que si,¿Y porque negarse?.Podría acostumbrarme a esto.Al más infame y depravado deseo.Porque hoy ha sucedido.He resucitado mis sentimientos más sepultados.¿Y que? si es verdad.Si quiero.Quiero dejarme ,de nuevo cazar.
A la mañana siguiente,y fiel a mis emociones todavía calientes.salgo por las calles de Roma en busca de mi siguiente presa.Escojo un vestido blanco de tirantes que compré hace dos veranos en Ibiza.Es bastante sensual.Dejo suelta mi melena, y carmín rojo en los labios.Camino firme y segura, sin tener ni idea  de donde estoy.Me siento atractiva
.No muy lejos de la calle paralela al hotel , hay una cafetería.Un cafe ..-pienso- genial idea. Me siento en la mesa más cercana a la puerta,y enseguida,un camarero longevo se acerca a mi.
- Buongiorno,signorina  cosa desidera per colazione?,(Buenos dias,señorita.¿Que puedo servirle para desayunar?)

Lo miré fijamente.Primero me dejé caer en sus ojos verdes..Para luego deslizar la mirada hacia sus ligeros labios.Mientras mis manos se deslizaban por mi salvaje melena respondí contundente:

-Un caffé, per favore.

No dejé de mirarlo mientras se metía de nuevo en el local.Un temblor recorría mi cuerpo.Igual daba si yo le parecía hermosa,si  le gustaba o no. Lo tuve muy claro ,en  apenas segundos.Me gustaba.Y me convencí.Tenía que ser para mi.
Trajo el café unos minutos después,pero esta vez,acompañado de  una pícara sonrisa.En la taza, una galleta de canela y azúcar.Que detalle:

- Grazie, dije en un tono que despierta la  lujuria.

Lo seguí mirando mientras servía otras mesas.Debería tener cerca de cincuenta años.Me latía  a mil el corazón.Cogí una servilleta y con la barra de labios que tenía en el bolso,escribí el nombre del hotel y el numero de mi habitación:

Albergo casa di Paola,7

El café sigue intacto.Le doy un escaso sorbo..Se acerca a mi mesa,pero yo soy más rápida.Dejo un billete de cinco euros y encima, la servilleta.Con el  lascivo deseo de verlo entrar en mi habitación.Me pongo en pie y abandono lentamente la cafetería. Contoneandome sensualmente.Vuelvo la mirada.Hay está .Inmóvil .Sonrió,mientras me mordisqueo el labio
Quiero esa sensación...esa misma sensación que tuve anoche.Quiero pasión,y también quiero sentir lo más parecido al amor.A lo que sienten aquellos que aman.Que tienen la suerte de ser amados.No importa cuales sean los medios.Lo importante es el fin.Necesito un poco más de lo de anoche...




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