lunes, 16 de junio de 2014

8 Nuestra relación

Y la historia cambió.Desde entonces,fue otra persona.No tardó en decirme que me quería
- Te quiero ..
Sonó entonces tan sincero...Cada día me escribía un e-mail para decirme lo mucho que me anhelaba.Y cada uno de los días,y durante años me compró una rosa roja.Que llegó a regalarme en casa,en presencia de mi madre,de familia,en el trabajo,en el centro de estudios...en cualquier sitio que fuese .Sin sonrojez alguna.Hay estaba el.Recordándome lo importante que era en su vida.
Claro,yo me dejaba querer.Empecé a sentir que me teñia de  color.Ya no me sentía descolorida.Ni mi alma en blanco y negro.Sentir que mis huellas tienen peso al caminar.Que se marcaban en el asfalto tras mis pasos  firmemente.
Mi corazón ya no se agitabaAhora bailaba el compás más dulce que había bailado en mucho tiempo...y que bailaría jamás.
Todo parecía ir sobre ruedas.La ambigüedad de su comportamiento lo atribuyó entonces  a su vil engaño emocional.Claro yo continué dudando.Pero confiando.Y esa lealtad nos llevó a construir una relación firme y resistente.Muy dura de alzar.Con muchos altibajos pero con mucha pasión.Mi madre, que es bastante exigente también se dejó embaucar.Y mil veces me dijo ,que un hombre tan bueno y leal,me costaría encontrar.Después de la marcha de Marcos,había existido un antes y un después en mi vida.Y esta segunda oportunidad me estaba devolviendo esa ternura jovial. Esa alegría perdida.Confiaba en mi misma.Porque alguien volvió a creer en mi.
Decidimos mudarnos a vivir juntos.Y yo estaba nerviosa.La idea de tenerlo junto a mi todo el día me hacía sentir una enorme felicidad.No importaba nada más para mi.El,yo y una vida por delante.
No nos costó mucho decidirnos por una casa. Yo busqué algo modesto y humilde.Necesito pocas cosas para ser feliz. El,un poco más selectivo,cedió y alquilamos un chalet a las afueras de la ciudad.
Cocinaba para mi casi a  diario.Le encantaba sorprenderme y a mi me agradaba tanto verlo en la cocina.Siempre olía tan bien..olía a dedicación,a cariño y a pasión...
Por aquel entonces no trabajaba.Su familia acaudalada le ofrecía ese bienestar.Y siempre fue muy benevolente conmigo,en ese sentido.Limpiaba la casa,me llevaba al trabajo y me recogía todos los días.Volvió entonces a ser el amigo.Mi pareja y mi gran auxilio.

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